Ensayo

Borges un lector minucioso

La mayoría, hasta me atrevería a decir todos, de alguna u otra forma conocen a Borges como un escritor destacado de la literatura argentina y universal. Sus textos, cuentos y poesías han marcado sin ninguna duda una diferencia notable, un hito en la literatura.

Sin embargos, detrás de ese escritor notable se encuentra un hombre que ha leído bastante para lograr lo que ha logrado; en una de las tantas entrevistas que tuvo, cuando indagaron sobre qué había encontrado él en los libros, respondió:

“Yo he encontrado casi todo en los libros” (Borges, 2011, p.465)

una respuesta simple pero a la vez curiosa, se podría entender ese “casi todo” tal vez como algo perteneciente a la totalidad soñada, y seguramente así lo sea, pero hay que mirarlo también como un todo que le permitió a él ser un escritor destacado, un todo que fue trabajado atentamente de página a página, que pudo analizar, transformar y desarrollar como sólo él podía hacerlo.

Así mismo, en esa misma entrevista al momento de explayarse sobre su faceta como lector dijo:

“No sé si soy un buen escritor o un mediocre escritor pero creo que soy un buen lector, es decir un lector atento a las sugestiones del texto (…)” (Borges, 2011, p.465)

y esto, en efecto, es verdad, más allá de su modestia al decir que no sabe si es un buen escritor o no, ¿cómo puede ser Borges un buen escritor si no es un buen lector? Y un lector de los más minuciosos, ya que no sólo leyó, si no que leyó muchas veces un mismo libro sabiendo que en cada una de esas lecturas sacaría algo diferente, un libro debía ser para él un placer; es por esto mismo que en su época de profesor indicaba a sus alumnos que si un libro no los atraía, si le parecía un trabajo forzoso, que entonces dejaran de leerlo. La lectura no debía ser obligatoria si no placentera y tomada como un acontecimiento único.

De esta forma podríamos transportarnos al Borges niño que leía casi todos los libros en inglés y en su Autobiografía recordará:

“cuando más tarde leí Don Quijote en versión original me pareció una mala traducción (…) con El Quijote en otra edición tuve la sensación de que no era el verdadero”

(Borges, 1999, p.26) y en este punto Alan Pauls tendría razón “Así pensado por Borges un libro (…) es un curioso, desconcertante artefacto de dos caras” (Alan Pauls, 2004, p.74) esto quiere decir que por un lado es un objeto que viaja siendo siempre el mismo a pesar de su contexto y por otro lado es un objeto que muta, en ediciones, ilustraciones, colores, espacios, sonidos, etc. Y acá Borges conoce ambas facetas del libro, el inamovible perteneciente a su infancia, aquel que se quedó en el tiempo, el libro que él leyó por primera vez y que resguarda con recelo en su memoria, que podría ser considerado como el original, porque es él quien lo considera como tal, como un objeto único; y por otro lado el que muta, aquél que se ha dejado llevar por los contextos que lo rodean, el que sufre ediciones, reediciones, correcciones, introducciones, etc. Borges ha leído ambos, ha habitado ambos mundos y eso demuestra un consumo incalculable. Y dentro de ese consumo se va formando el lector minucioso, un lector que vela por lo mínimo, traza paso a paso aquello que lee, lo desarma en su totalidad y analiza cada parte, descubre todo el tiempo aquello que parece obvio y no lo es, y con una mirada -se diría- clínica desarrolla una técnica propia de lectura que le permite a él enriquecerlo como escritor.

Y con respecto a su faceta de escritor, a pesar de tener tanto conocimiento deja en claro una cosa:

“(…) trato de usar las palabras más sencillas, palabras que no obligan al lector a interrogar el diccionario.” (Borges, 2011, p.465)

Borges busca una lectura fácil para el lector, pero ciertas veces la fuerza de su escritura sobre ciertos temas nos obliga a saber más de él y las preguntas aparecen al instante ¿qué leyó? ¿de dónde proviene esa idea? ¿de dónde realmente proviene ese escritor? Y a semejante pregunta viene una sola respuesta: proviene de su inigualable técnica de lectura, pero para saberlo no sólo tendríamos que haber leído a Borges sino, más bien, saber más de él.

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Lucia Gonzalez

Lucia tiene 23 años, vive en Argentina y es estudiante de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, la orientación que eligió para su carrera es literatura extranjera. Sus autores preferidos son: Jorge Luis Borges, Shakespeare, Edgar Allan Poe, Mary Shelley, Lovecraft y muchos más. Las cosas que mas le gustan son: ver series, leer, escribir... y actualmente formar parte de Letra Critica.

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