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Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges, compartieron juntos el ámbito literario y cultural de su época; uno de los puntos en común entre ambos escritores fue la revista SUR, la cual fue fundada por Victoria, y en la que Borges tuvo numerosas participaciones. “Sur es uno de los acontecimientos más importantes de la cultura Argentina.”, afirma el escritor, en un Dialogo que mantuvo con Victoria Ocampo en 1967.

Un día de ese año, Victoria se dirigió a la calle Maipú, más exactamente a la residencia de Borges, y mantuvieron una conversación tan íntima, como profundamente respetuosa, que terminaría convirtiéndose en la entrevista publicada por Ocampo dos años después, en 1969, y titulada Diálogo con Borges.

Dicha entrevista comienza con algunas preguntas a Borges sobre su infancia, y sus antepasados, introducidas por Victoria a partir de fotografías, que le fueron prestadas por Leonor Acevedo de Borges[1]. Así, dando un breve pantallazo del árbol genealógico borgeano, la entrevista tomará una atmosfera biográfica, y coincidirá en muchos puntos que aparecerán narrados posteriormente por el mismo Jorge Luis Borges en su Autobiographical Essay, dictada en inglés a su colaborador y traductor–a causa de su ceguera- Norman Thomas di Giovanni, y publicada a comienzos de 1970 en The New Yorker.

Sin embargo, la traducción al español de su autobiografía se hará veintinueve años después, en 1999. El texto inicia con un primer capítulo, donde Borges hablará de su familia, su infancia y su primer recuerdo:

“No puedo precisar si mis primeros recuerdos se remontan a la orilla oriental u occidental del turbio y lento Río de la Plata”[2] (Borges; 1999; pág. 13).

Este punto de partida, es casi un espejo de la respuesta otorgada, a la primera pregunta que le hace Victoria, en el Dialogo: ¿Cuál es el primer recuerdo de su infancia? “No puedo precisar un primer recuerdo. No sé si queda de este o de otro lado del río (…)” (Ocampo; 2014; pág. 69).

Dicha incertidumbre en Borges, no será el único punto de comparación entre ambas obras, sino que podemos encontrar diferentes pasajes, entre ellos: el recuerdo de las últimas palabras de Fanny2 antes de su muerte; la referencia a sus dos linajes, pero principalmente, a la figura paterna; y también, en anécdotas personales, como por ejemplo, su actitud frente a los cumpleaños:

“(…) recuerdo que mis cumpleaños me llenaban de vergüenza, porque todo el mundo me llenaba de regalos(…)”(Borges; 1999; pág. 24). “(…) y yo pensaba que no había hecho nada para merecerlos y que era una especie de impostor.” (Victoria; 2014; pág. 86).

Cuando Victoria entrevista a Georgie[3], está compilando mucho más que un dialogo, o un par de notas; está dando forma a la primer biografía sobre este autor.  Si bien el Dialogo es mucho más acotado que la Autobiografía, reúne los acontecimientos más importantes de la vida de J.L Borges: su legado familiar; los lugares de su infancia; el interés por la literatura (y, su propia literatura); los viajes, y su educación en Ginebra; los personajes que  marcaron su literatura (Carriego y Leopoldo Marechal); su participación en las revistas Proa y SUR; su amistad con Adolfo Bioy Casares y  Silvina Ocampo; así como su relación con su hermana Norah, y otras anécdotas y sucesos importantes de su vida, que luego, el mismo Borges tomará y los dejará reflejados en una versión más extensa (completa) y, tal vez, más ordenada: su autobiografía.

Finalmente, como decíamos antes, la atmósfera del dialogo es profundamente respetuosa, así como lo fue su relación. Desde que se conocieron, ambos escritores mantuvieron una amistad puramente literaria, y basada en la admiración que se tenían el uno por el otro: “orgullo de poder transmitir algo tan esencialmente argentino y de una calidad tan excepcional” (2014; pág. 41) dirá Victoria O. refiriéndose a J.L Borges en un artículo[4] (y sobre dicha entrevista). Y, unos años después, en su discurso dado en la UNESCO para homenajear a Victoria luego de su muerte, Borges dirá:

“Era la síntesis de la mujer argentina (…).  Es imposible definirla con una sola palabra. La mejor forma de definirla es decir Victoria Ocampo” (2014; pág. 148).

[1] Leonor Acevedo de Borges, madre de Jorge Luis Borges.

[2] Frances (“Fanny”) Haslam de Borges, abuela de J.L Borges.

[3] “Georgie” es la forma en que Victoria Ocampo suele dirigirse a su amigo J.L Borges.

[4] Artículo publicado originalmente en francés en el Cahier de I´Herne Nª 4 (1964).

Giuliana Montini
Giuliana Montini tiene 24 años, vive en Argentina y estudia Letras Modernas con orientación en Literatura Argentina y Latinoamericana, en la Facultad de Filosofía y Letras en la UBA. Algunas de sus actividades favoritas son leer, escribir, ir al cine/teatro y… actualmente formar parte de Letra Crítica.

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