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Los oficios terrestres en un cuento del periodista y escritor argentino Rodolfo Walsh, publicado en 1964. El relato transcurrirá en el internado de un pequeño pueblo y sus personajes principales serán los estudiantes: Dashwood y el Gato.

El narrador cumple un rol importante en el cuento, dejando entrever a través de la ironía sus pensamientos/sentimientos hacia ciertas situaciones:

“La Caritativa Sociedad nos amaba, un poco abstractamente es cierto, pero eso era porque nosotros éramos muchos, indiferenciados y grises”

relata al principio, para luego interpretar una de las escenas más llamativas del cuento, en la cual el gris vuelve a tener color: “Allí ocurrió el milagro” comienza al momento del banquete para todo el pueblo, por la visita del célebre Obispo Usher; la vida de los pupilos cambia en ese instante como un “milagro”, la comida abundante, limonada, naranjas y bananas. La gente aclama, se regocija y festeja. Más adelante, luego de un pequeño discurso del Obispo sobre cómo debería ser un hombre de bien, el narrador describirá:

“aclamando para siempre al querido obispo Usher, que lentamente alzó la regordeta y anillada mano”,

una vez el lector reconoce las intenciones del narrador no puede dejar pasar las palabras “querido” cuando lo querido no es el personaje sino lo que genera (el banquete); y “anillada mano” como una demostración de la ostentación.

Por otro lado, al finalizar con el festejo todo vuelve al principio:

“tristeza caía del aire, porque sabíamos que el tiempo se acortaba y que las queridas Damas se irían antes del anochecer, dejándonos de nuevo desmadrados y grises”,

otra vez la realidad se hace presente y la desolación se expande hacia el final del cuento.

De esta manera, luego de un festín del que parecían ser partes, es a Dashwood y al Gato a quienes les toca limpiar el desastre. Dos personajes particulares desde el inicio, iguales en cuanto a la tristeza de estar encerrados, lejos de sus familias y diferentes en cuanto a cómo expresarlo. Mientras Dashwood refleja enojo, tristeza, cansancio y aflicción, el Gato presenta al inicio indiferencia, frialdad, compasión por su compañero y resignación.

Walsh ha logrado un cuento interesante en muchos aspectos, desde la composición del narrador y los personajes hasta el relato mismo.

Lucia Gonzalez
Lucia tiene 23 años, vive en Argentina y es estudiante de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, la orientación que eligió para su carrera es literatura extranjera. Sus autores preferidos son: Jorge Luis Borges, Shakespeare, Edgar Allan Poe, Mary Shelley, Lovecraft y muchos más. Las cosas que mas le gustan son: ver series, leer, escribir... y actualmente formar parte de Letra Critica.

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