Sharon Olds (San Francisco; 1942) es una poeta y escritora estadounidense. Se graduó en la universidad de Standford y realizó un doctorado en la universidad de Columbia. Durante estos años ha obtenido varios premios, como el Premio T. S. Eliot y el Pulitzer de Poesía; y su obra ha sido traducida a siete idiomas.

En la imagen aparece un fragmento del poema El voto nupcial de Sharon Olds, que forma parte de la antología La materia de este mundo editado por Gog & Magog en 2015 y traducida por Inés Garland e Ignacio Di Tullio.

La familia, el erotismo, y la transformación del cuerpo, son algunos de los tópicos que aparecen en su obra. Tal como nos cuenta Victoria Scholnik en el prólogo: “Siempre son escenas cotidianas, momentos del día donde se desata, de forma imperceptible, la violencia”.

A continuación, les comparto el poema completo para que lo disfruten:

El voto nupcial

No me paré en el altar; me paré
al pie de los escalones del presbiterio, con mi amado,
y el pastor se paró en el escalón más alto
con la Biblia abierta entre las manos. La iglesia
era de madera, el interior pintado color marfil, sin gente —el establo
primavera—afuera, un foso de barro,
y adentro, de las vigas, caían moscas
sobre la Biblia abierta, y el pastor
la inclinaba y las barría con las manos. Estábamos parados
uno junto a otro, llorando suavemente
con miedo y asombro. En verdad nos habíamos casado
esa primera noche, en la cama, nos habían
casado nuestros cuerpos, pero ahora estábamos de pie
dentro de la historia —lo que nuestros cuerpos habían dicho,
boca a boca, nosotros lo decíamos públicamente,
unidos, muerte. Estábamos parados
tomados de la mano, sin embargo también
estaba parada como si estuviera sola, por un momento,
justo antes de que el voto, si bien tomado
años atrás, prendiera. Era un voto
del presente y del futuro y sin embargo lo sentía
tocar el pasado distante
o tocado por el pasado distante, sentía
el callado, seco y lloroso fantasma del
matrimonio de mis padres ahí, en alguna parte
del espacio radiante—quizás una de las
moscas en picada rebotó suavemente
al golpear, y renunciando a todos los demás, después fue
barrida. Yo sentía como si hubiera venido
a reclamar una promesa—la dulzura que había inferido
de la amargura de ellos; y al mismo tiempo que había
venido, congénitamente indigna, a rogar.
Y sin embargo, había estado trabajando para este momento
toda mi vida, y después fue tiempo
de hablar—él me estaba ofreciendo, a pesar de
todo, su vida. Era todo lo que yo tenía que
hacer, esa tarde, aceptar el don que
había anhelado—decir que lo había aceptado,
como si me hubieran preguntado si respiro. ¿Acepta usted?
Si, quiero. Acepto como el acepta—hemos estado
practicando esto. ¿Tolera usted este placer? Si, quiero.

Giuliana Montini
Giuliana Montini tiene 24 años, vive en Argentina y estudia Letras Modernas con orientación en Literatura Argentina y Latinoamericana, en la Facultad de Filosofía y Letras en la UBA. Algunas de sus actividades favoritas son leer, escribir, ir al cine/teatro y… actualmente formar parte de Letra Crítica.

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